Es como cuando buscas ese momento con ilusión, aquella paz que necesitas desde hace tiempo, y llega.
Es como la brisa que pasa por tu pelo y a los 5 segundos te recuerda a aquel escalofrío que tanto te hizo sentir.
Es aquella palabra tan acertada, aquella mirada tan intensa y aquellos gestos tan esperados. Y llega.
Cuando esperas con ansias el momento que tan feliz te hará nada más a tu alrededor tiene importancia. Sólo esperas el cómo y el cuando. Necesitas sujetar cada momento con pegamento, pero del permanente.
Necesitas seguir coleccionando los instantes de felicidad que poco a poco se han ido creando.
Y llega. Y cuando llega no hay nada que pueda hacerte más feliz que todo ese sentimiento.
Crees que eres libre. Pero libre, de libertad. De sentir que tu vida, por fin, tiene una sola dirección y que jamás, nadie, podrá interponerse en tu camino.
Porque hemos llegado a tiempo.
.
No hay comentarios:
Publicar un comentario