Y entonces moríamos de risa

He tenido un sueño horrible. Las sábanas estaban ardiendo por culpa del calor del Sol que entraba por mi ventana, tú venías. Venías con esa taza de zumo de naranja (dos naranjas mejor, me gusta más). Traías un par de galletas y jugabas a quitármelas mientras me acababas de despertar del todo torturándome con un ataque de cosquillas. Me destapabas y me metías prisa por ir a pasear por la playa.

Nos peleábamos por entrar en el baño y entonces moríamos de risa.

Y ha sonado el despertador. Y me he vuelto a acordar... He tenido un sueño horrible. 

Un sueño horriblemente bonito.


¿Cómo es posible que una canción pueda estropearlo todo?



Sé que jamás podrás olvidarlo. Y lo peor, que aquellas últimas palabras te atormentarán el resto de tu vida. 
Te lo advertí, yo no era ninguna niña


No hay comentarios:

Publicar un comentario