Nos peleábamos por entrar en el baño y entonces moríamos de risa.
Y ha sonado el despertador. Y me he vuelto a acordar... He tenido un sueño horrible.
Un sueño horriblemente bonito.
¿Cómo es posible que una canción pueda estropearlo todo?
Sé que jamás podrás olvidarlo. Y lo peor, que aquellas últimas palabras te atormentarán el resto de tu vida.
Te lo advertí, yo no era ninguna niña
No hay comentarios:
Publicar un comentario